SER PAPÁ Y MAMÁ LA TAREA MAS IMPORTANTE

Ser mamá y papá la tarea más importante

Margarita Maria Alviar Ruiz

Trabajadora Social – Mg. en Terapia Familiar

 Dicen que no existe un manual de instrucciones para aprender a ser papá y mamá, que esto se aprende en el camino… pero lo cierto es que tenemos a la mano muchas herramientas para asumir el reto de la pa/maternidad con todo el compromiso que esto implica.

Ser papá o mamá trasciende el hecho biológico o legal que nos da ese título, tiene más responsabilidades y consecuencias de las que podemos imaginar.

Tener un hijo implica la importante tarea de informarse y formarse sobre este nuevo rol, sobre cuál será nuestro papel en la vida del ser que viene en camino, quien naturalmente, está dotado con toda la confianza y amor puesto en nosotros, dispuesto a creernos y seguirnos ciegamente. También, ser padre y madre tiene un impacto social en la construcción de ciudadanía, pues de la tarea de la crianza depende el tipo de seres que participarán de la sociedad: seres responsables, respetuosos de la diversidad, con criterio y amor propio, o seres inseguros, ventajosos y violentos. Nuestra tarea como padres tiene un significativo impacto en la salud emocional, biológica y social.

Tener un hijo debe suponernos un alto en el camino para pensarnos, revisar nuestra propia historia, nuestra propia crianza, ¿qué deseamos entregarle a nuestros hijos de nosotros?, ¿qué de nuestra crianza vamos a repetir en la crianza de nuestros hijos?, ¿qué de nuestra crianza deseamos transformar para que nuestros hijos reciban algo mejor?

Examinar nuestra propia crianza y hacer un repaso consciente de lo que no vamos a repetir con nuestros hijos es fundamental, porque de no hacerlo estaremos construyendo un eslabón más en una cadena indefectible de patrones culturales adquiridos de generación en generación, amparándonos en el hecho de que si nuestros padres lo hicieron con nosotros, es lo que debemos hacer con nuestros hijos, y así, en muchos casos, damos continuidad a prácticas equivocadas o violentas, que tienen un efecto destructivo en la vida de nuestros hijos. Revisar nuestra historia no debe suponernos sentimientos de deslealtad hacia nuestros padres, pues también es importante reconocer que ellos hicieron lo mejor que pudieron en su tarea y que la equivocación hace parte de nuestra naturaleza humana, cumpliendo una importante función en el aprendizaje, de los errores aprendemos qué repetir, qué no, y qué mejorar. Auto examinar nuestras vivencias nos da la esperanza de que nuestros hijos puedan hacer la misma revisión para darle con consciencia a sus hijos lo mejor de ellos.

También, debemos revisar qué tanto conocemos sobre lo que nos ocupa o nos ocupará como padres en el acompañamiento en cada etapa del desarrollo que viviremos al lado de nuestros pequeños: ¿qué tanto sabemos sobre lactancia, sueño infantil, el llanto, la necesidad de contacto, escolarización, el control de esfínteres, el desarrollo psicomotriz, el acompañamiento a las naturales, necesarias e inevitables explosiones emocionales?, ¿cómo sobrevivir a los diferentes consejos y opiniones sobre la crianza?, ¿qué implicaciones tiene la llegada de un hijo en la vida de pareja? y un interminable etc.

Instruirnos en estos y otros aspectos permitirá ubicar nuestras expectativas sobre la crianza de una forma razonable, nos permitirá relacionarnos con nuestros hijos empática, consciente y respetuosamente, nos posibilitará ver lo únicos e inigualables que son nuestros hijos y sobre todo nos empoderará de energías y conocimientos para el reto más grande que tenemos los seres humanos al convertimos en padres: acompañar a nuestros hijos a convertirse en su mejor versión.

Tomado de:

http://www.tuytubebe.com/es/contenidos/Familia/familia/Ser%20mam%C3%A1%20y%20pap%C3%A1%20la%20tarea%20m%C3%A1s%20importante/#.WNPrVdThDs0